El Gobierno argentino intenta posicionar a la Patagonia como destino para centros de datos de inteligencia artificial, con la promesa de grandes extensiones de terreno, temperaturas bajas que reducen el gasto en refrigeración, viento abundante y gas de la formación Vaca Muerta, según un reportaje de Euronews publicado este lunes. El presidente Javier Milei resumió su postura ante la Cámara de Comercio de Estados Unidos: «No vamos a regular la inteligencia artificial».

La herramienta principal es el llamado Super RIGI, enviado al Congreso con el mensaje 181/2026. Según el sitio oficial del régimen, las inversiones de al menos 1.000 millones de dólares pagarían un impuesto a las ganancias del 15 %, frente al 25 % del régimen actual, y tendrían 30 años de estabilidad fiscal. La Cámara de Diputados aprobó el proyecto el 24 de junio de 2026, pero el Senado todavía no lo ha votado, por lo que esos beneficios aún no están vigentes.

Ya hay proyectos anunciados. Una empresa polaca de energías renovables planea un centro de datos de unos 3.000 millones de dólares que, según Euronews, todavía no tiene clientes confirmados. En octubre de 2025 se anunció una carta de intención entre OpenAI y socios locales para el proyecto Stargate Argentina, con una inversión de hasta 25.000 millones de dólares y 500 megavatios de capacidad, de acuerdo con el Pulitzer Center.

Las críticas se centran en el uso de recursos. Alan Rocha Varsanyi, investigador del Observatorio Petrolero Sur, figura entre las voces críticas citadas por Euronews por el impacto en la demanda de energía y agua. En el debate en el Senado, el abogado ambientalista Enrique Viale pidió que el consumo humano de agua tenga prioridad. Según Euronews, el texto no obliga a las empresas a desarrollar capacidades locales ni a informar cuánta agua y energía consumen.

El Pulitzer Center compara el enfoque argentino con el de Brasil, que creó el régimen REDATA con incentivos fiscales para centros de datos. El proyecto del Super RIGI sigue pendiente en el Senado.